Llueve el día de la excursión: qué hacer y qué decidir antes
Cómo dejar cerrado el protocolo de lluvia antes de contratar: alternativas cubiertas, plazos de aviso y condiciones de cambio de fecha sin coste.
Amanece nublado, la aplicación del tiempo da un 60 % y hay que decidir en veinte minutos con cincuenta familias esperando. Ese momento se gestiona mal casi siempre, y casi siempre porque no se habló antes.
La decisión hay que tomarla al contratar, no ese día
Lo único que evita el lío es dejar tres cosas por escrito cuando se cierra la salida:
1. Qué actividades tienen alternativa cubierta y cuáles no. No vale «tenemos zona techada». La pregunta es: de las actividades que hemos contratado, ¿cuáles se hacen igual bajo techo y cuáles se sustituyen?
2. Quién decide y a qué hora. Alguien tiene que tener la última palabra y tiene que haber una hora límite. Lo razonable es la tarde anterior, con la previsión a 12 horas, porque el autobús también necesita saberlo.
3. En qué condiciones se cambia la fecha y a qué coste. Esta es la que de verdad importa. Que exista alternativa, y que sea sin coste.
Nuestro caso, para que sirva de referencia
Tenemos opciones cubiertas y techadas para casi todo, así que la jornada se celebra igual en la mayoría de los casos. Las actividades artísticas, el teatro y buena parte de la psicomotricidad funcionan a resguardo sin perder nada.
Lo que no se puede sustituir es la piscina, por razones obvias, ni la parte de campo de la actividad de naturaleza.
Por eso, siempre que sea posible, damos la opción de cambiar la fecha sin coste. Es la respuesta honesta: hay días en que la mejor alternativa a la lluvia es otro día.
Qué llevar por si acaso
Si decidís salir con previsión dudosa, tres cosas en la circular:
- Chubasquero, no paraguas. Cincuenta paraguas en un grupo de escolares son cincuenta objetos punzantes y ninguna mano libre.
- Muda completa, no solo calcetines.
- Bolsa de plástico para meter la ropa mojada en la mochila a la vuelta.
Y una recomendación sobre el calendario
En esta zona, los meses de fin de curso son bastante fiables, y ese es justo el problema del otro extremo: en mayo y junio el riesgo no es la lluvia, es el calor. Nosotros contamos con arbolado natural, carpas móviles y toldos. Aunque el sitio más fresco (aparte de la piscina) es la zona techada de pádel, sobre todo a mediodía, que es cuando más aprieta el sol y no hay demanda de socios de la instalación.